Lenchamoniales cafe con lencha

Lenchamoniales

Ya hemos hablado de los peligros de enamorarse de una heterocuriosa, no creas que lo decimos sólo por crear controversia. ( ≖.≖)… No, no es así, mi querida amiga Lencha!

A continuación te mostraré la declaración de una mujer que dice ser «heterosexual» y nos cuenta:

 

Confesando a una heterosexual

«Yo me considero heterosexual, porque me gustan los hombres y mis relaciones son serias con ellos»

-Y ¿por qué buscas estar con mujeres? (⊙.⊙(◉̃_᷅◉)⊙.⊙)
-«Bueno! (◑.◑) es que no es precisamente que me gusten las mujeres. Es más bien que hay ciertas mujeres que me agradan, pero sólo busco pasarla bien, sólo es de una noche.
-En alguna ocasión, ¿te has enamorado de una «lesbiana?
-«Una vez sentí que me había enamorado, pero me avergonzaba que me vieran con ella, besándonos, abrazándonos.. Intenté comprometerme con la relación, pero la verdad me hacía falta algo más que ella no me podía dar».

Aquí te dejo los testimonios de 3 amigas lenchas que decidieron contarnos sus desgarradoras historias, solo para que a ti… No te pase:

 

Lenchamonial #1… «Angie»

Conocí a Ana en el trabajo, desde que nos conocimos nos caímos súper bien, todo el tiempo la pasábamos juntas. Me gustaba muchísimo pero no me haría caso ya que era hetero, así que me conformé con sólo ser amigas.

Un día saliendo del trabajo, Ana me pidió que la acompañara a su casa, y desde luego acepté. Ya rumbo a su casa ella me miró y me dijo: «Angie me gustas mucho y no sé por qué»… Pummmm!! Me desconcertó la situación pero no me importó, aun sabiendo que era la primera mujer en su vida… Valiéndome todos los avisos, para ese momento, yo ya estaba más que enamorada de ella.

A partir de ese día, empezamos a convivir más, y con el paso del tiempo, nos hicimos novias.

Duramos 4 años y medio, todo iba súper bien, ya pensaba en una vida juntas, en hacer «matrimonio» con ella… Sentí que me habían facilitado la maternidad, porque ella tenía una bebé, y sin darme cuenta, construí  una familia.

En los últimos meses de relación, la había notado rara, distante, los fines de semana de pasar el tiempo juntas en su casa o en la mía, habíamos regresado a pasar el tiempo “por nuestro lado”, decidí hacer caso omiso de las nuevas advertencias, hasta que…

Una mañana me habló por teléfono de un número desconocido y me pidió que le hiciera una recarga telefónica, le dije que sí y al disponerme a hacerle su recarga no supe a qué número generarla.

Hice una marcación al número desconocido por el que me había contactado, en el mismo me atendió un hombre. Me sorprendí, pero no le di importancia así que le pregunte quién hablaba y me dijo: «Gonzalo». La duda me invadió, por lo que traté de indagar quién era, comentándole que me habían marcado de ese número, y lo consulté para saber si la persona que me había contactado se encontraba cerca para comunicarme con ella, él sin dudar me respondió: «Sí, «MI NOVIA» es la que tomó mi teléfono»… Sentí como el alma se me iba (╥_╥), con la voz entrecortada solo acerté a responder “muchas gracias”.

No sabía qué hacer, le marqué por teléfono pero ésta vez al número que sí conocía para saber qué estaba pasando, en cuanto contestó le pregunté quién era Gonzalo y ella de inmediato dijo “nadie… Bueno es un compañero de trabajo”. Enojada grité “¿¡y qué tienes que ver con él!?” y se limitó a decir: «nada ¿por qué?». Obviamente mi enojo fue de más en más, por lo que decidí contarle que había marcado al número del cual me había marcado y le exigí nuevamente respuestas: “¿qué tienes que ver con él?” (deseando con toda mi alma que respondiera “nada”) cínicamente me contestó «tengo TODO que ver con él y desde hace 4 meses»… Mi mundo se cayó a pedazos, terminamos y ella se fue con él y al día de hoy siguen juntos.

Sufrí mucho, pasaron 2 años para poder sanar y decidir volver a estar con alguien.

 
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Lenchamonial 2.- «Sama»

Tenía 18 años cuando conocí a «Kari» ibamos juntas a la escuela. Ella acababa de llegar de Naranjos Sinaloa, yo acababa de entrar al mismo colegio. En cuanto la vi, me pareció la mujer más hermosa del universo. Debo mencionar que anteriormente yo ya había estado con heterocuriosas, así que por increíble que parezca… Ésta vez quería irme con cuidado.

Kari, no me era indiferente, me coqueteaba; obviamente yo me dejaba y por supuesto yo la cortejaba; trataba de estar con ella todo el tiempo, hacer cosas juntas, salir, estudiar, lo que fuera por estar con ella. Sinceramente pensé que Kari en algún momento de su vida ya había estado con mujeres, ya que ella era súper coqueta conmigo y aceptaba mis cortejos. Era reservada en público pensé que era porque su hermano también iba en la misma escuela.

Después de tanto darle vueltas al asunto, me di cuenta que me equivoqué, resultó ser que yo era la primera mujer con la que estaba ᕙ( ‘︡ ︡益’︠)ง… ó yo era muy torpe al elegira mis parejas o esto, ya parecía karma.

Aún con saber la historia, no me importó, ella me gustaba y sentía que estaba enamorada de ella. Kari aseguraba que también lo estaba, así que podía llevar las cosas sin problema.

Por increíble que parezca, ella me contaba de su exnovio, que aún seguía insistiendo en estar con ella. Yo me limitaba a opinar que lo ignorara y no le respondiera, hasta que él comenzó a llamarme y mandarme mensajes también.

En los mensajes Alessandro me comentaba que Kari solo estába jugando conmigo, que no me quería, que desde siempre han estado juntos y seguirían estando así. Yo le comentaba a Kari lo que él me enviaba, pero ella aseguraba que él estaba loco; sin darle más vueltas al asunto, le creí y así continuamos por varios meses más, hasta que llegamos al punto de comenzar a vivir juntas. No puedo negar que estaba súper enamorada de ella y estaba cegada por ese “amor”.

Recuerdo que había cosas que no me gustaban y que me hacían dudar de todo lo que vivíamos, por ejemplo, ella salía de vacaciones y las vacaciones eran costeadas por el exnovio, ella me decía que él era muy amigo de la familia y que no podía decir que “no” porque al ser de pueblo, eso era considerado una grosería.

Otro ejemplo, era cuando ella salía de fiesta y en vez de salir yo con ella, se iba con sus amigos, argumentando que “yo no podía ir porque su familia no sabía de la relación conmigo”. Yo hacía mi más grande esfuerzo para comprenderla, ya que sé perfecto lo difícil que es «salir del clóset» con la familia. Teniendo en cuenta la situación, simplemente me resignaba.

El problema aparecía cuando ella subía fotos a sus redes sociales, en las mismas aparecía con su exnovio, abrazados y muy acaramelados. Por supuesto, eso me enervaba, y cuando le reclamaba ella solo decía que tenía que fingir con sus amigos y familiares, además de esa estúpida excusa, agregaba que yo era exageradamente celosa, desconfiada y que sólo quería «controlarla», por lo que para evitar una pelea, aceptaba sus reclamos y comenzaba a creerme que en realidad yo empezaba a convertirme en “la novia psicópata”.

En fin… Duramos cerca de 1 año y meses (entre comenzar a ser novias y vivir juntas) hasta que, un día al llegar a la casa la encuentro a ella en llanto junto con una prueba de embarazo en sus manos. Al principio no entendí o creí hacerme la que no entendía, y al momento de consultarla, me respondió que «estaba embarazada». No supe que responder… Pero no conforme con eso, ella de la manera más cínica posible, me dijo: «No importa de quién es mi hijo, yo solo quiero estar contigo” (haciendo cálculos, intentaba que el padre-madre fuera yo).

Todas mis dudas y mis presentimientos eran completamente ciertos, ella todo el tiempo me fue infiel. Al cabo de unos minutos, no tuve otra manera de reaccionar más que decirle que se fuera de mi casa. Reclamando cuanta cosa se me venía a la mente, la eché de mi casa… No soportaba la idea de lo que me había propuesto y mucho menos el cinismo con el que me lo había comentado; su actitud, sus comentarios, sus acciones, me dolieron, me sentí estúpida, me sentí herida, sufrí mucho por el tiempo invertido en algo sin futuro, pero sufrí aún más por como dejé que pasar todo frente a mis ojos y siempre traté de evadirlo. En el fondo de mi corazón siempre supe que ella me veía la cara.

 
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Lenchamonial 3.- “Gala“

Acababa de entrar a la prepa, no había tenido experiencias serias, tampoco lo buscaba. Ingresamos a un campamento de integración en el que muchas de las compañeras me llamaban la atención. Al cabo de unos meses, comencé a hacer amigos, obviamente entre todos llegábamos a comentar quién era más guapa o quién se veía mejor, muchos apostaban por una en específico “Alexa”, en lo personal no me llamaba, me parecía la típica niña que se cree “de élite” pero que a fin de cuentas solo es una pantalla

Al inicio se mostró tan arrogante y egocéntrica como parecía, comenzó a unirse a mi grupo de amigos. En una ocasión, ella subió a su vehículo, me abordó en la parada del autobús y me preguntó si sabía dónde conseguir un objeto de ferretería, contesté que sí, pero que el lugar en donde podía encontrarlo era cerca de donde yo vivía. Sin dudarlo me respondió que vivíamos por el mismo rumbo y ella podía pasar a dejarme, dada su insistencia accedí.

Luego de unos días, comenzó a ser más insistente con el hecho de frecuentar nuestra comunicación, así llegó diciembre. En vísperas de navidad, me envió un mensaje para “echar chal” y desearme una feliz navidad, sólo respondí “gracias, igualmente».

Su insistencia comenzaba a ahogarme, cualquier salida con amigos era motivo de invitación para que “juntas” fuéramos a convivir. Una salida llevó a la invitación de la siguiente y así sucesivamente, en ninguna accedí. Al cabo de un tiempo, me percaté que la situación con Alexa comenzaba a tornarse un tanto incómoda, los mensajes y las insinuaciones no paraban, pero irónicamente había momentos en los que además de “aventarme el chon” me comentaba sus aventuras con hombres.

Meses después, no pudo evitarlo más y me mandó un texto que decía que “quería estar más cerca de mí”, no le tomé importancia, pero la invitación a una salida en específico se hizo presente, ese día, abordé su vehículo y Alexa me pidió cerrara los ojos, yo los cerré sin darme cuenta que el plan era darme un beso. Fue así como en su idea, comenzamos a tener una relación (yo ni enterada), me celaba, me buscaba, me mandaba mensajes, hasta que un día la consulté sobre la situación, para ese entonces la historia ya llevaba más de 6 meses (WTF! ⊙.◎)), me comentó que desde el beso todo había iniciado entre nosotras pero que se sentía culpable por algo…

Llegó a decirme que había tenido algo que ver con un hombre. Para mí no había nada porque no había habido una propuesta de por medio, por lo que lo dejé pasar. Posterior a esto, comenzó a enviarme flores, regalos, dejarme notitas, étc. Yo empezaba a sentir afecto, hasta que fue cómodo pensar que era la primera relación “seria” con una mujer.

Pero como su confesión culposa vino otra y otra y otra más, durante 1 año y meses. Ella ya había tenido “cosas” con su vecino, su ex, su mejor amigo, el amigo del amigo, en fin. El afecto que iba en aumento, comenzó a ser enojo, frustración, pero a la vez no podía externarlo.

Alexa vivía una situación un tanto mala con su familia. La mamá era heteroflexible, alcohólica, adicta, por ende, ella era alcohólica, heteroflexible y “de útero goloso.”

Yo había sido el vehículo para dejar de lado sus vicios ( realmente estaba porque me sentía útil ayudando a alguien).

No conforme con las infidelidades, el cinismo al aceptarlas, el coqueteo con hombres, no había demostraciones de afecto en público. Y se preguntarán ¿cómo había una relación sin haberla? a fin de cuentas, solo se chin***** la rodilla  estando conmigo, ante los demás, ella era tan hetero como siempre. Me dejaba evidencias de sus aventuras, fotos, mensajes en Facebook, comentarios e incluso textos y llamadas, fue el fin.

Después de 7 años de estar en esa situación, decidí que lo mejor era terminar con todo eso. Alexa no dudó en intentar retenerme diciendo que ahora sí ya había dicho que era mi novia”. Tomé una terapia de bioneuroemociones, que me ayudó a eliminar la energía negativa que ella me había transferido.

Pasaron 2 años desde que terminé con ella. Al día de hoy vivo feliz con una mujer, la amo y he decidido formar una familia con ella.

 

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2 comentarios en “Lenchamoniales”

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